·1 1 kg de sardinas frescas sin raspa
·2 8 dientes de ajo
·3 3 dl de aceite de oliva
·4 3 dl de vinagre de vino blanco
·5 un pellizco de sal
·6 un manojito de menta fresca
En un bol preparar un marinado con aceite, vinagre, el ajo fileteado, sal y menta. Mezclar bien para amalgamarlo. En un recipiente de cristal colocar las sardinas en capas, alternándolas con el marinado hasta que se terminen los ingredientes. Meterlas en el frigorífico y dejarlas reposar 24 horas antes de comerlas.